Hace casi 10 años, Osvaldo Rial, quien fue presidente de la Unión Industrial Argentina, escribió un libro titulado “La Dictadura Económica”. En el mismo, el economista Antonio Margariti, presenta una explicación brillante de la diferencia entre importar y producir localmente. El ejemplo utilizado dice más o menos así:
“Concurran a una librería para comprar un lápiz de madera con goma de borrar incorporada. Les ofrecerán uno de origen chino y otro nacional”. Digo yo, como es de suponer, el chino es más barato, ¿no? Pero..., ¿realmente lo es? ¿estás seguro? Margariti continua...
"Para fabricar un lápiz y cortar el árbol de cedro en Misiones se necesita una motosierra escandinava ensamblada en Tierra del Fuego, las sogas de cáñamo para levantar los troncos se trenzan en Jujuy, las grúas alemanas autoportantes que cargan la madera son alquiladas por una empresa de Granadero Baigorria (Santa Fe) y los camiones para transportarlas se fabrican en Tucumán. Para hacer la mina hacen falta el grafito de Ceilán, la turba de Río Negro y arcilla extraída de Paraná. La matriz para la anilla de bronce se produce en Rosario con flejes de acero fabricados en San Nicolás. El latón colocado en el extremo del lápiz se lamina en Olavarría y el caucho de Matto Grosso se procesa como goma de borrar en Pilar […]. El cedro misionero se tornea en varillas finas, se le dan seis manos de laca producida en Avellaneda y es cubierto con pinturas y pigmentos importados de Leverkussen. Finalmente se sujeta la goma de borrar con la anilla de latón. Después el lápiz pasa por canales de distribución mayorista y minorista antes de llegar a la librería donde usted fue a comprarlo.”
¿Se imaginan cuántos argentinos estuvieron trabajando en la producción de ese lápiz? ¿Y cuántos habrá requerido importarlo de China? Puede ser que el precio del lápiz chino sea más barato respecto del nacional. Pero el Costo Total de resignar todas las industrias antes mencionadas es inconmensurable. Al comparar los precios, ¿adónde se mide el desempleo, la pérdida de capital, infraestructura, talentos, oficios, recaudación de impuestos, etc y etc... producto de la importación? El “Compre Nacional” no es solo un bonito slogan. Es una forma concreta de apoyar a nuestro país todos los días.
Saludos, Max.
Nota: Esto no pretende ser una apología del Proteccionismo ni tampoco la defensa injustificada de industrias persistentemente ineficientes. Creo en la Globalización como motor del desarrollo. Simplemente esto es una reflexión sobre la imprudencia de integrarse al mundo sin un plan de transformación de la industria que implicó la devastación de cientos o miles de empresas locales. Esto no empezó ni terminó en los ‘90s en Argentina: es una tendencia mundial y permanente. Es función del Estado junto con el Sector Privado, anticipar, planificar e implementar las debidas estrategias para posicionar la Industria Nacional en el mundo. Tal como dice la UIA: Sin Industria no hay Nación.
“Concurran a una librería para comprar un lápiz de madera con goma de borrar incorporada. Les ofrecerán uno de origen chino y otro nacional”. Digo yo, como es de suponer, el chino es más barato, ¿no? Pero..., ¿realmente lo es? ¿estás seguro? Margariti continua...
"Para fabricar un lápiz y cortar el árbol de cedro en Misiones se necesita una motosierra escandinava ensamblada en Tierra del Fuego, las sogas de cáñamo para levantar los troncos se trenzan en Jujuy, las grúas alemanas autoportantes que cargan la madera son alquiladas por una empresa de Granadero Baigorria (Santa Fe) y los camiones para transportarlas se fabrican en Tucumán. Para hacer la mina hacen falta el grafito de Ceilán, la turba de Río Negro y arcilla extraída de Paraná. La matriz para la anilla de bronce se produce en Rosario con flejes de acero fabricados en San Nicolás. El latón colocado en el extremo del lápiz se lamina en Olavarría y el caucho de Matto Grosso se procesa como goma de borrar en Pilar […]. El cedro misionero se tornea en varillas finas, se le dan seis manos de laca producida en Avellaneda y es cubierto con pinturas y pigmentos importados de Leverkussen. Finalmente se sujeta la goma de borrar con la anilla de latón. Después el lápiz pasa por canales de distribución mayorista y minorista antes de llegar a la librería donde usted fue a comprarlo.”
¿Se imaginan cuántos argentinos estuvieron trabajando en la producción de ese lápiz? ¿Y cuántos habrá requerido importarlo de China? Puede ser que el precio del lápiz chino sea más barato respecto del nacional. Pero el Costo Total de resignar todas las industrias antes mencionadas es inconmensurable. Al comparar los precios, ¿adónde se mide el desempleo, la pérdida de capital, infraestructura, talentos, oficios, recaudación de impuestos, etc y etc... producto de la importación? El “Compre Nacional” no es solo un bonito slogan. Es una forma concreta de apoyar a nuestro país todos los días.
Saludos, Max.
Nota: Esto no pretende ser una apología del Proteccionismo ni tampoco la defensa injustificada de industrias persistentemente ineficientes. Creo en la Globalización como motor del desarrollo. Simplemente esto es una reflexión sobre la imprudencia de integrarse al mundo sin un plan de transformación de la industria que implicó la devastación de cientos o miles de empresas locales. Esto no empezó ni terminó en los ‘90s en Argentina: es una tendencia mundial y permanente. Es función del Estado junto con el Sector Privado, anticipar, planificar e implementar las debidas estrategias para posicionar la Industria Nacional en el mundo. Tal como dice la UIA: Sin Industria no hay Nación.